Reflexión para Septiembre de 2019

Por la Hermana Ann Clark, CPPS

Ha sido un poco de todo este verano en Dayton, Ohio. Comenzó el 25 de Mayo cuando el KKK realizó una manifestación en la Plaza Principal en el centro de Dayton. Días después cuando el Condado de Montgomery dio el permiso para que un grupo afiliado con Ku Klux Klan se manifestara en la Plaza Principal, una coalición de grupos comunitarios montó un esfuerzo para contrarrestar el evento planeado. Al final, aparecieron solamente nueve miembros del Klan y entre 500 y 600 contra-protestantes para decir que no hay lugar para el odio en Dayton. Estábamos orgulloso de nuestra ciudad.

Luego, en el Día de Conmemorar los Veteranos, después de un hermoso día para paseos y salidas, el clima se puso feo en la noche. Hubo 15 tornados que devastaron partes de la ciudad. Las partes que fueron afectadas fueron generalmente áreas de bajos ingresos. Muchos apartamentos, casas escuelas, iglesias y negocios fueron destruidos. El alcance de la devastación no se conocía hasta la mañana siguiente. Muchos árboles estaban caídos, las casas no tenían techos y partes de los edificios estaban en las calles y en el pasto. No había electricidad en las zonas más afectadas. Un lugar que fue golpeado fue una estación de bombeo de agua, por lo que las áreas no tenían electricidad ni agua para días. La gente de Dayton entraran con su bondad donaron agua, comida y dinero. Incluso hubo personas que pusieron tiendas de emergencias cerca de las peores áreas para proporcionar agua y alimentos a los voluntarios mientras trabajaban para limpiar los árboles y los escombros creados por los tornados. Nuevamente, estábamos orgulloso de nuestra ciudad.

El 4 de agosto, nos despertamos con la noticia horrible de un tiroteo masivo en el Distrito de Oregon (un distrito de entretenimiento en el centro) con nueve personas asesinadas. Esto fue menos de 24 horas después de que 22 murieron en otro tiroteo masivo en El Paso, Texas. El asesino en Dayton, fue la décima muerte, asesinado por la policía de Dayton. De nuevo, la ciudad se recuperó. Esa noche hubo una vigilia en el Distrito de Oregón para orar por las víctimas y por la ciudad. Las calles estaban llenas de gente reunida para llorar y tratar de comprender como esto podría suceder aquí. Nuevamente, estábamos orgulloso de nuestra ciudad: #daytonstrong.

Como Congregación, no pudimos permanecer en silencio después de una tragedia tan horrible. Nuestro Consejo Comunitario envió una comunicación de prensa en lo que dijimos que “fortalecemos nuestra resolución para contrarrestar y superar las influencias negativas en nuestra cultura que resultan en esta violencia y para exigir una legislación que funcione para el bien de todas las personas, no solo para los pocos poderosos … Creemos que cada persona es preciosa en los ojos de Dios, incluso aquellos que cometen actos de violencia. Como los Daytonianos, El Pasoanos y tantos otros lugares están demostrando, que debemos seguir mostrando nuestro cuidado y preocupación por nuestros vecinos, especialmente aquellos que están al margen de la sociedad. … Juntos construimos una sociedad más pacífica y amorosa donde el poder del amor, no el odio, triunfa.”

Nos parece que cada día está trayendo una nueva tragedia por la violencia, un derramamiento de sangre sin sentido. Como personas dedicadas a la Preciosa Sangre de Jesús, estamos llamados, en este momento en nuestro país y en nuestro mundo, a ser testigos de la reconciliación y el amor redentor de Dios, tal vez en una manera que nunca antes tuvimos que hacer. Es un gran desafío para nosotros. ¡Ruego a Dios que aceptamos el desafío!

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